/Los tesoros del fondo del mar que Trump quiere arrebatarle a Mexico

Nódulo de manganeso. Los nódulos polimetálicos se forman en el fondo marino y contienen metales valiosos. Foto: Wolfram Kastl / Greenpeace.
Los tesoros del fondo del mar que Trump quiere arrebatarle a México
A cuatro kilómetros bajo la superficie del Océano Pacífico, entre Hawái y México, hay rocas del tamaño de una papa que valen más que cualquier piedra preciosa. No brillan, no son bonitas y casi nadie las ha visto, pero contienen los minerales que necesita el mundo para fabricar baterías, paneles solares y autos eléctricos. Se llaman nódulos polimetálicos y en los últimos meses se han convertido en el centro de una disputa geopolítica que enfrenta a México con la administración de Donald Trump.
La zona donde están es la Clarion-Clipperton (ZCC), una extensión de seis millones de kilómetros cuadrados en el Pacífico, a la altura del Archipiélago Revillagigedo, territorio mexicano. Según la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA), ahí hay unos 21 mil millones de toneladas de nódulos con más manganeso, níquel y cobalto que en toda la superficie terrestre. Y esos son exactamente los minerales que el mundo necesita para la transición energética.
En abril de 2025, Trump firmó una orden ejecutiva que autoriza la minería submarina a gran escala, incluso en aguas internacionales, con la promesa de generar 100 mil empleos y 300 mil millones de dólares al PIB estadounidense en una década. La empresa The Metals Company (TMC) es la principal interesada: tiene contratos de exploración con la ISA y ya inició un procedimiento legal ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar para frenar las investigaciones en su contra. El problema es que Estados Unidos ni siquiera es miembro de la ISA, el organismo que regula los fondos marinos internacionales. Es como querer jugar sin aceptar las reglas del juego.
La respuesta de México llegó el 19 de septiembre de 2026. La diputada morenista Magdalena Rosales Cruz presentó una iniciativa para reformar los artículos 27 y 28 de la Constitución, añadiendo la obligación del Estado de proteger los nódulos polimetálicos. La propuesta no solo busca que su aprovechamiento le corresponda exclusivamente a México, sino que además establece que solo se podrán explotar cuando exista tecnología segura para hacerlo sin dañar el medio ambiente marino.
La postura de Rosales fue directa: "Tenemos un gran riesgo porque el señor Trump, queriendo apoderarse del mundo, aprobó un decreto en 2025 para explorar y explotar los recursos marítimos". Y no es para menos. La ZCC está en una zona donde colindan derechos territoriales de México y Estados Unidos. Sin un marco jurídico sólido, los nódulos polimetálicos mexicanos están expuestos.
Greenpeace y el Centro para la Diversidad Biológica ya habían alertado en julio de 2026 que Estados Unidos estaba creando "una ruta fuera del marco multilateral" para facilitar las licencias de minería submarina. Su informe, entregado a la representación mexicana antes de la sesión de la ISA en Jamaica, pedía a México "asumir una posición más firme y de liderazgo" y oponerse a cualquier iniciativa unilateral de explotación. Hasta ahora, 38 países han pedido una moratoria de la minería submarina.
Pero hay un dilema de fondo que no tiene una respuesta sencilla. El 40% del cobalto del mundo se usa en tecnologías de energía limpia. Sin estos minerales no hay baterías para autos eléctricos, no hay paneles solares a escala, no hay transición energética. La pregunta es si vale la pena destruir uno de los ecosistemas más vírgenes del planeta para conseguirlos.
Los nódulos polimetálicos se forman a un ritmo de 1 a 12 milímetros por cada millón de años. Son el único sustrato duro en las llanuras abismales del Pacífico, el hogar de corales, esponjas y cientos de especies que ni siquiera conocemos. Las pruebas de minería que se hicieron hace 50 años en el fondo marino aún no se han recuperado. Mandar máquinas del tamaño de tanques de guerra a cuatro kilómetros de profundidad para succionar nódulos no es una operación quirúrgica: genera nubes de sedimento que pueden obstruir los sistemas de filtración de organismos marinos y alterar las redes tróficas de toda la columna de agua.
- La Jornada - Proponen proteger metales marinos para impedir que Trump quiera acapararlos
- El País - Informe alerta sobre explotación unilateral de EE.UU. de fondos marinos
- Greenpeace México - Trump y minería submarina
- France 24 - Trump ordena minería submarina en aguas internacionales
- Zero Carbon Analytics - Do we need deep sea mining for the energy transition?
- Nature - Deep-sea mining: a potential solution to secure critical energy minerals